VIDA MÁS ALLÁ DE BARÇA Y MADRID

En el planeta fútbol útlimamente parecía que sólo hubiera ojos por dos equipos: Barça y Madrid. Las semifinales de la Champions nos dejan una final entre ingleses y alemanes porque pese a que muchos les parezca que la pelota no ruede más allá de la nombrada liga de las estrellas, existen otras muy potentes como la siempre emocionante Premier League y una Bundesliga que vuelve a pisar fuerte tras unos años en que parecía haber bajado su nivel.
La Champions tiene esto, nos refleja la belleza del fútbol y la diversidad de juego y posibilidades que nos da este deporte. Fútbol de toque y combinación que no llegó a ser delicatesen fue lo que ofrecieron al espectador los azulgrana que pese a llegar a contar hasta 35 remates no atinaron a puerta y fueron vencidos por un Chelsea más efectivo que mostró que en el fútbol defender es más fácil que atacar. Ayer en el Bernabéu, loo del Madrid y el Bayern fue fútbol de correcalles, un ir y venir, un intercambio de golpes constante, con altos y bajos en el juego, y un ritmo de alto voltaje hasta el punto de llegar incluso a marear al balón. Se trató de ver quien corría más, quién contragolpeaba mejor las acciones del enemigo y los Cristiano, Benzemá, Ozil, Robben, Ribery y Mario Gómez en esto empataron.
A todo esto, la suerte, siempre presente en estos lares se disfrazó de protagonista en ambos partidos a vida o muerte y se decantó a favor de los blues y los bávaros. Messi y Cristiano, rompedores de estadísticas de todo tipo, devoradores de todos los récords y más ansiosos de éxitos y con la mente puesta en dejar más huella que nunca está temporada, bajaron del Olimpo del fútbol, dicen que Messi incluso de un planeta desconocido, y se convirtieron en los 11 metros en humanos. Porque incluso los que están predestinados a marcar una saga de duelos más propia de la NBA también fallan y pueden llegar a sentir fatiga y tener un bajón momentáneo aunque parezca imposible, tras encadenar tantas y tantas ocasiones ejerciendo de héroes para sus equipos.
Ausentes ambos en Múnich el 19 de Mayo, los focos estarán encima de nombres propios como Drogba, Torres y Mata por un lado y Ribery, Robben y Mario Gómez por el otro. El marfileño, el hispano-alemán y un Torres que parece estar renaciendo de sus cenizas han demostrado que en un momento futbolístico en que se alababa al falso nueve, la figura del nuevo puro peleador, portentoso físicamente capaz de generar ocasiones y peligro él sólo, no ha caducado y sigue estando en la orden del día. De la magia se tendrán que encargar Ribery, Robben y Mata, jugadores que entienden el fútbol desde un punto de vista virtuoso y disfrutan con el balón en los pies, caracoleando y siendo el dolor de cabeza para las defensas rivales, marcando el punto de inflexión de cada partido. Seran ellos los que en un partido de locos como siempre se presentan las finales marquen la diferencia con momentos de inspiración en momentos clave sólo aptos para los mejores.
El Alianz Arena albergará a un Chelsea como representante de una Premier League que en los últimos años no ha defraudado y ha mostrado ser una liga muy potente, de una intensidad tremebunda con un gran número de equipos de nivel. Enfrente se encontrará al local Bayern de Munich como representante de una Bundesliga que vuelve a levantar pasiones, con un campeonato emocionante que ya no es sólo cosa de uno y propuestas de juego muy atractivas que demuestran el buen hacer de los últimos años de un fútbol alemán que tarde o temprano recibirá su premio en forma de títulos a nivel de clubes o selecciones. El hecho de que jóvenes como Kroos o el lateral zurdo Alaba que a sus 19 años tuvo suficiente descaro y valentía para tirar el primer penalti de la tanda, identificado como uno de los más importantes, dice mucho de la buena faena que se está haciendo a nivel futbolístico en el país que lleva la voz cantante en términos económicos.
La opción más morbosa de un Clásico agónico en la final de la Champions quedó diluida. Más que lamentarlo, que sirva de lección para ver que hay vida más allá de Barça y Madrid y que hay un puñado de equipos interesantes que ver cada fin de semana. Culés y merengues no tienen que ser el foco de atención constante semana tras semana y día tras día, sería interesante que hubiera más miradas a un fútbol que por no ser tan cercano no merece tal marginación. El fútbol no deja de ser sabio y pese a que los azulgrana por ser los que mejor miman la pelota y por ocasiones creadas ante un Chelsea duro de roer merecieran el pase, quien sabe si esta final es una lección para darnos cuenta de que existe la alternativa a un juego de dos que puede que acapare la liga española pero no el planeta fútbol en que hay muchos más equipos que pueden optar a ser protagonistas que de seguro que el futbol base catalán dará muchos furutos protagonistas.






